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QUE TANTO SABES SOBRE EL PUNTO “G”

El punto G

Desde su descubrimiento en 1960 por el ginecólogo alemán Ernest Gräfenberg, la existencia del Punto G ha estado teñida por la polémica. Su existencia ha sido tan denostada por unos como defendida por otros, manifiestos fanáticos de su utilidad.

Historia

Aristóteles escribió, ya en el siglo X a.C., la existencia de una especie de eyaculación femenina, fuertemente relacionada en la actualidad con la existencia del Punto G. Mary Jane Sherfrey, Helen Singer Kaplan, Lonnie Barbach, William H. Masters y otros investigadores de la vida sexual fueron los pioneros del descubrimiento de Gräfenberg. Masters y Johnson observaron en 1966 la existencia de sustancias lubrificadoras secretadas por la vagina en proporción directa a la excitación de la mujer.

Cuando las contracciones musculares del entorno de la vagina son lo suficientemente vigorosas, estas sustancias pueden ser expulsadas al exterior en lo que ha dado en llamarse eyaculación femenina.

 

Fisiología

Las conclusiones de estos estudios fueron ratificadas por el sexólogo Addiego en 1980, que los completó con la observación de que en algunos casos la llamada eyaculación se producía por un reflejo espontáneo del área de producción de la vagina. Para lograrlo era preciso efectuar la estimulación en el lugar adecuado. Este punto se encuentra situado en la cara anterior de la vagina, a medio camino entre el hueso del pubis y el cuello uterino, a unos tres centímetros del exterior de la vagina. Ya en 1960 el doctor Gräfenberg había descrito esta zona, capaz de producir en sus tejidos una erección muy similar a la del glande masculino y de segregar una sustancia blanquecina e inodora similar a la producida en la próstata masculina.

Aunque aún no se ha demostrado, parece que esta sustancia es expulsada a presión por la uretra después de haberse formado en las llamadas glándulas periuretrales, embriológicamente emparentadas con la próstata masculina, y que se sitúan en la zona de Gräfenberg.

Las encuestas más recientes sitúan entre el 30 y el 54% a las mujeres que admiten experimentar este fenómeno.

Estimulación del punto G

Para estimular el punto “G”, apoye el dedo suavemente y de una forma acompasada sobre el punto tal y como se señala en el dibujo, modificando el ritmo según el resultado obtenido. Este tipo de caricia requiere de mucho tacto ya que el hombre puede acelerar o ralentizar, aumentar o reducir la presión y con ello hacer variar el grado de excitación de su pareja. Se recomienda que para efectuar este tipo de caricias las manos estén completamente limpias, las uñas bien cortadas y limpias y no estaría de más utilizar un poco de crema o aceite lubricador a fin de hacerlas más suaves si cabe. Las sensaciones obtenidas serán de menor intensidad que las del orgasmo clitoroideo, pero permitirán un orgasmo más rápido y mayor número de repeticiones que también pueden ser simultaneadas con la estimulación del clítoris y otras zonas erógenas.

La estimulación del Punto G mediante la introducción del pene resulta difícil si no se ayuda con la estimulación manual, especialmente en aquellas mujeres que tengan la vagina distendida por los partos. Por su posición y por la forma normal del pene, las posturas más adecuadas para el coito, cuando se pretende estimular esta zona, son aquellas en las que la mujer está encima del hombre o es penetrada por detrás.

FUENTE: rinconcurioso

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27/01/2009 Posted by | cultura general, ORIENTACION SEXUAL | | Deja un comentario